Uno de cada diez argentinos padece asma

Se estima que 1 de cada 10 argentinos padece esta afección, la cual se encuentra sobre todo en niños y adolescentes de 0 a 18 años, que representan el 14% de los pacientes asmáticos, es decir, 14 de cada 100, según la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria.

El asma es una enfermedad crónica que provoca inflamación y estrechamiento de las vías que conducen el aire hacia los pulmones. La frecuencia de los síntomas puede ser diaria o semanal, y empeora mientras se hace actividad física y en la noche. Esta dolencia es multicausal, puede ser de origen genético, alérgico, por respirar humo de tabaco o sustancias tóxicas, o una combinación de estos factores.

 

El asma afecta en mayor medida a niños y ancianos.

 

Según estimaciones de la OMS (Organización Mundial de la Salud) más de 235 millones de personas en todo el mundo son asmáticas, y el 80% de las muertes que provoca se producen en países de medianos y bajos ingresos. Es la enfermedad crónica más frecuente en los niños, y en muchos casos no se detecta, deteriorando la calidad de vida del paciente. Por año, la afección se cobra la vida de 383 mil personas a nivel mundial, siendo los adultos mayores la mayoría de las víctimas.

En Argentina, el 9,5% de la población padece la enfermedad, es decir, más de 1 millón 300 mil personas, donde el 55% de los ataques se producen en invierno y el 48% se producen en primavera, causando más de 15 mil hospitalizaciones al año. Además, menos de la mitad de los pacientes asmáticos (el 46%) afirma tomar la medicación sólo cuando percibe los síntomas.


El ejercicio físico y los tratamientos farmacológicos son claves para llevar adelante la enfermedad.

 

El asma no tiene cura, pero con el correcto y temprano diagnóstico y tratamiento farmacológico puede tratarse de por vida, siempre acompañado de un estilo de vida saludable, con el ejercicio físico como pilar principal. También se deben evitar las situaciones de estrés que anulen las vías respiratorias, principal síntoma asmático. El tratamiento y medicación adecuada varían según la gravedad  de la enfermedad, pero la actividad física debe estar presente en todos los casos, sin distinción.

Juan Antonio Castro

 

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