Una actitud optimista mejora la salud cardiovascular

10 Sep

Ser una persona optimista puede mejorar la salud cardiovascular. Así lo muestra un estudio de la Facultad de Medicina Feinberg de Northwestern University (EEUU) y publicado en el periódico del Colegio Americano de Cardiología, donde se detalla cómo una actitud positiva, un entorno social favorable y la buena salud psicológica mejora de forma sustancial el bienestar físico, así como la prevención y tratamiento de enfermedades.

Una actitud optimista mejora la salud cardiovascular.

La investigación divide a la salud cardiovascular en dos partes: conductas de salud (nivel de actividad física, índice de masa corporal (IMC) tabaquismo, sedentarismo y dieta balanceada) y factores de salud (presión arterial, niveles de glucosa y de colesterol).

En ocasiones anteriores se publicaron estudios que mostraban relación entre el optimismo, actitud positiva hacia la vida en general, y las enfermedades cardíacas. Una investigación que salió a la luz en 2017, develaba que las personas de la tercera edad más optimistas tenían un 38 por ciento menos de probabilidades de morir por enfermedades del corazón.

El optimismo es uno de los factores de bienestar psicológico.

Este nuevo trabajo devela ahora que los pacientes más optimistas suelen ser menos fumadores, realizan mayor actividad física, y tienen, en general, una dieta más saludable, con mayor presencia de frutas y verduras, incluyendo menor cantidad de alimentos altamente procesados, según lo observado por los científicos. Ahora bien, el estudio no devela si el estilo de vida conduce al optimismo, o es al revés.

«El bienestar psicológico influyó en la salud del corazón a través de procesos biológicos, comportamientos de salud y recursos psicosociales. Tener una sólida red de apoyo social también les brinda confianza a los pacientes sobre su salud futura y les ayuda a actuar con prontitud en el asesoramiento médico, participar en la resolución de problemas y tomar medidas preventivas activas», destaca el análisis realizado por los científicos de Feinberg.

Juan Antonio Castro

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