COFA, UN SILENCIO QUE PREOCUPA

31 Ene

Sin contar el día de hoy, lunes 23 de enero de 2017, faltan exactamente 8 días para que venza la prórroga del convenio Pami/Industria y se firme un nuevo convenio.

Todos sabemos que Cofa envió una carta documento al presidente de Pami adelantándole la decisión de bajar las retenciones hasta un 10% en caso que no sean escuchados nuestros reclamos y estamos de acuerdo con que así se haya hecho, pero nadie, absolutamente nadie –ningún Colegio – ha sido informado en qué punto están las conversaciones, qué ánimo reina, si se mantuvieron reuniones de buenos oficios al respecto, qué posibilidades reales tenemos los farmacéuticos de que se tengan en cuenta nuestros reclamos, y qué debemos esperar para obrar en consecuencia.
Este silencio de enero de la Cofa, me preocupa. Y mucho.
En este CFC no nos hemos detenido ni un solo instante. Mantuvimos reuniones con la entidad que nuclea a los Centros de Jubilados de la provincia de Córdoba y recibimos de ellos, por escrito, una adhesión y un respaldo categórico en defensa de nuestros derechos por su derecho de acceso al medicamento. Nos pusimos a disposición del Defensor de la Tercera edad, el Dr. Semino, para trabajar de manera conjunta en convocatoria y transportación de jubilados y farmacéuticos desde Córdoba hasta Buenos Aires para formar parte de las futuras marchas y concentraciones frente a Pami. Iniciamos la campaña “FARMACIAS DE LUTO” para que todas las farmacias de nuestra provincia luzcan un inmenso cartel con un luto destacado. Repartimos volantes, subimos a todas las redes sociales con que cuenta este CFC nuestro mensaje y recibimos 200.000 visitas, hablamos con diputados nacionales y personalidades del mundo de la sanidad exponiendo la problemática, con economistas y, sobre todo, ni por un día abandonamos el estado de movilización que según mi criterio resulta imprescindible y necesario mantener en una instancia histórica como la que estamos viviendo los farmacéuticos de todo el país. Finalmente, con decisión y trabajo, estamos convirtiendo cada farmacia en una caja de resonancia para dar a conocer lo que está sucediendo.
Estamos convencidos que hacer público lo que sucede con Pami es una manera de contribuir con el reclamo de todos y también de respaldar a nuestras autoridades nacionales. Y todo en enero.
Sin embargo, en plena cuenta regresiva hacia el “día D” para nuestra profesión, con el correr de las horas el mutismo de nuestras autoridades ha comenzado a llevar el desconcierto a un estado de angustia, en especial entre las casi 6.000 farmacias más pequeñas y sacrificadas del país. No se entiende el por qué de tanto silencio. Por eso a 8 días vista de un hecho trascendental, este mutismo parece poco oportuno y más cercano a una falta de consideración que a una estrategia.
Si bien está claro que según el Artículo 11 del Estatuto de Cofa que todos debemos cumplir: “Las entidades no se pronunciarán sobre asuntos de orden nacional sino por intermedio de la Confederación Farmacéutica Argentina”, la queja, el mal humor y la desconfianza que se ha generado, es porque al menos esperábamos una llamada telefónica, un mail, aunque más no sea algo informal e interno pero con alguna información o estimación que espantaría de inmediato las especulaciones que, justamente, se tejen por el silencio.
Mínimamente se debió haber llamado a un Confederal. Enero no es suficiente motivo para no hacerlo.
El momento, la situación, y lo que está en juego, es demasiado importante e histórico como para que se diluyan en supuestos o en explicaciones acerca de los impedimentos logísticos que traen las vacaciones y el bronceador.
No está en mí cargar las tintas con escepticismo ni decirle a la nueva conducción de Cofa qué tiene que hacer, cómo, y cuándo. Todo lo contrario. Siento la necesidad de colaborar y de contribuir para que las cosas salgan bien porque todos los farmacéuticos estamos en el mismo barco, pero eso no quiere decir que yo también deba guardar silencio.
Tengo el pálpito que el 31 de enero de 2017, dentro de 8 días, nos explotará una bomba en la cara. Ojalá me equivoque. Deseo profundamente estar equivocado. Pero como tengo el deber de dar explicaciones a cada colega que confía en este CFC y en mi persona, sin más voy a adelantar qué haremos desde Córdoba el día de la explosión. Primero, como siempre, no nos vamos a agachar ni siquiera para esquivar la onda expansiva o las esquirlas. Y segundo, apelando también al Artículo 11 que mencioné más arriba, daré participación sobre el particular a la Cofa y esta “comprometerá la asistencia de sus órganos jurídicos legales para la orientación más conveniente y aceptar o no dentro de los plazos que determine el Consejo Directivo la participación en los contratos que suscriba la Confederación Farmacéutica conforme al Artículo 3 inciso n”.
En otras palabras, este CFC no retrocederá ni un milímetro en sus reclamos. No avalaremos de apuro o a último momento ninguna medida sobre la cual no tengamos información previa o no hayamos sido consultados ni participado en un previo debate o discusión.
Sobre las probabilidades también deben hacerse cálculos.
Cuando cualquiera de nosotros acepta representar al resto en condición de dirigente, no existen vacaciones ni feriados, salvo que se aproveche ese tiempo para dejar correr el almanaque.
A la “dedicación” hay que ponerla sobre la mesa.
El que quiera una vida normal de playa y bronceador en enero, que se dedique a otra cosa, menos a ser dirigente farmacéutico.

Farm. Germán Daniele
Presidente CFC

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