Acción y reacción

15 Nov
nota2Las afecciones cutáneas representan una de las formas más comunes de alergia, las cuales se potencian en esta época del año. Desde la farmacia requerirán ser bien diferenciadas para tratar síntomas que encuentren el alivio.

 

Tres de cada diez personas en la Argentina padecen algún tipo de alergia. Entre éstas, una de las que tiene manifestaciones más frecuentes son las cutáneas.
Las irritaciones cutáneas pueden ser causadas por una variedad de factores que incluyen trastornos del sistema inmunológico, medicamentos e infecciones. Cuando un alérgeno es responsable de desencadenar una respuesta del sistema inmunológico, entonces se está ante una afección de alergia cutánea.
Sin dudas, una de las mayores consultas en el mostrador de la farmacia en esta época del año será la de molestias cutáneas debido a alergias. Por lo tanto, una respuesta idónea pondrá coto al malestar.

Diferentes clases

El cuadro de alergia cutánea se manifiesta de diferentes formas, las cuales son necesarias conocer para saber diferenciar, a fin de ofrecer la mejor recomendación:
• Dermatitis atópica (eczema). Es la afección cutánea más común, en especial en niños. Afecta a uno de cada cinco lactantes, pero sólo a uno de cada 50 adultos. Ahora se cree que se debe a “permeabilidad” de la barrera cutánea, que hace que ésta se reseque y sea proclive a la irritación e inflamación por muchos factores ambientales. Además, algunas personas con eczema tienen una sensibilidad alimentaria que puede empeorar los síntomas del eczema. En casi la mitad de los pacientes con dermatitis atópica grave, la enfermedad se debe que han heredado un gen defectuoso en la piel llamado filagrina. A menudo se asocia el eczema con asma, rinitis alérgica o alergia alimentaria. Esta secuencia progresiva se llama marcha atópica.
• Dermatitis alérgica de contacto. Se produce cuando su piel entra en contacto directo con un alérgeno. Por ejemplo, si se tiene alergia al níquel y la piel entra en contacto con joyas hechas incluso con una cantidad muy pequeña de níquel puede producirse enrojecimiento, inflamación, escamas, picazón o hinchazón de la piel en el lugar de contacto.
El sarpullido rojizo y que produce picazón es causado por un recubrimiento aceitoso que envuelve a estas plantas. La reacción alérgica puede producirse al tocar esas plantas, o al tocar prendas, mascotas o incluso herramientas de jardín que hayan estado en contacto con el aceite.
• Urticaria (ronchas). Son una inflamación de la piel disparada cuando el sistema inmunológico libera histamina. Pueden ser agudas y crónicas. La urticaria aguda se produce luego de ingerir un alimento en particular o entrar en contacto con una sustancia desencadenante. También puede ser desencadenada por causas no alérgicas como calor o ejercicio físico, o por medicamentos, alimentos o picaduras de insectos. La urticaria crónica rara vez es causada por desencadenantes específicos, motivo por el cual los exámenes de alergia generalmente no son muy útiles. Ésta puede persistir durante muchos meses o años. Si bien a menudo son incómodas y a veces dolorosas, las ronchas no son contagiosas.
• Angioedema. Es la inflamación de las capas profundas de la piel. A menudo, se presenta junto con urticaria. Muchas veces ocurre en tejidos suaves como los párpados, boca o genitales. El angioedema es agudo si la afección dura sólo un período corto, desde unos minutos hasta algunas horas, que generalmente es causado por una reacción alérgica a los medicamentos o alimentos. El angioedema crónico recurrente es aquel en donde la afección regresa a lo largo de un período extenso de tiempo. Por lo general, no tiene una causa identificable.
• Angiodema hereditario (AEH). Es una afección genética rara y grave que implica la inflamación en varias partes del cuerpo, incluso manos, pies, rostro, pared intestinal y vías respiratorias. No responde al tratamiento con antihistamínicos o adrenalina, por lo que es importante que se consulte a un especialista.

Síntomas

Conocer cuáles son los síntomas de cada clase de alergia ayudará a orientar de manera precisa al paciente cliente que acude en busca de ayuda a la farmacia. En el caso de la dermatitis, los síntomas que predominan son enrojecimiento, resequedad y piel con prurito. Puede que pierda o filtre líquidos que forman costras cuando se rascan. Esto quiere decir que hay infección.
En los lactantes, el eczema generalmente aparece en el rostro. Los niños tienen tendencia a tener sarpullidos en la curva del codo, muñecas, detrás de las rodillas y orejas. Los adolescentes y los adultos jóvenes generalmente tienen sarpullido en los mismos lugares que los niños y, además, en manos y pies.
Los pacientes que tienen un defecto en el gen de la filagrina a menudo tienen eczema en las manos con excesivas líneas pequeñas en la piel de sus palmas.
Un consejo a dar es que los lactantes y los niños pequeños con eczema más grave sean sometidos a exámenes de alergia alimentaria. Será conveniente recomendar la consulta con un alergista o inmunólogo, así como también será necesario indicar la consultar a un nutricionista.
Si se cree que su eczema es causada por una alergia alimentaria, un diagnóstico confirmado requiere evitar el alimento desencadenante durante aproximadamente cuatro semanas con la ayuda de un especialista en nutrición antes de la realización de un examen de provocación bajo control médico para confirmar que el alimento realmente estaba produciendo el brote.
Las urticarias son inflamaciones o verrugones con escozor, enrojecimiento y de color blanco que varían en tamaño y pueden presentarse en cualquier lugar del cuerpo. El angioedema con frecuencia aparece sobre el rostro, alrededor de los ojos, cachetes o labios. Esta capa más profunda de inflamación también puede aparecer en manos, pies, genitales, o en el interior del intestino o en la garganta. En caso de urticaria aguda, los verrugones tardan en desaparecer desde minutos hasta semanas. Las ronchas crónicas duran meses o incluso años.

Tratamiento

Cuando se trata de eczema es a menudo descrito como una “picazón con enrojecimiento”. El enrojecimiento se debe al rascado, por lo que cuanto más se rasca el paciente, más grave es el enrojecimiento. Por eso es importante evitar rascarse.
El modo más efectivo para tratar el eczema es mediante el uso de humectantes y bálsamos de uso tópico que reducen la inflamación, como por ejemplo esteroides de uso tópico o inhibidores de la calcineurina. Una opción natural es el uso tópico de la avena, la cual tiene propiedades antiinflamatorias y calmantes. Por eso, se puede aconsejar humedecer diariamente la piel con sustancias oleosas y/o extractos de avena.
Los antihistamínicos, como la loratadina, desloratadina y levocetirizina, son indicados a menudo de noche para ayudar a dormir a quienes padecen de eczema.
La desloratadina es un medicamento antialérgico que no produce somnolencia. Ayuda a controlar la reacción alérgica y sus síntomas. También se utiliza para aliviar los síntomas asociados con la urticaria, compatibles a alergias cutáneas.
Otra opción para recomendar, según el caso, es la de la utilización de cortisona que es una hormona producida naturalmente y ayuda a reducir la inflamación, puede combatir eficazmente los síntomas de una alergia. Pertenece al grupo de los ingredientes activos de los corticoides naturales y, como algunos corticoides sintéticos (por ejemplo, la dexametasona) se utilizan en el tratamiento de los síntomas locales en forma de sprays nasales o pomadas, y para el malestar general, en forma de comprimidos, supositorios o inyecciones.
El paciente estará en condiciones de recibir un tratamiento antibiótico si se sospecha que el desencadenante se los brotes es una infección bacteriana de la piel. Los síntomas sospechosos pueden abarcar costras, supuración y dolor.
Se deben evitar recomendar el uso de esteroides orales, ya que si bien son efectivos, el eczema generalmente reaparece cuando se suspende la medicación. Los esteroides orales también pueden provocar efectos colaterales graves si se los toma durante largos períodos de tiempo.
Un consejo más que valedero será recomendar el uso de ropa interior de algodón y bodies, que ayudan a proteger la piel de irritantes y rascados. También el de evitar el uso de jabones que contengan lauril sulfato de sodio, así como todo desencadenante que provoque una reacción.
El tratamiento de la urticaria variará si se conoce la causa que desencadenó el cuadro. De esta forma, evitando el desencadenante, se evitará la urticaria. También la urticaria se trata con antihistamínicos orales.
Se deberá tener precaución al momento de indicar un tratamiento antialérgico a personas que ya estén en tratamiento con inhibidores de la ACE por hipertensión arterial.
• Corticoides por vía sistémica: son útiles en los casos muy agudos, a dosis adecuadas, para romper el ciclo: prurito, rascado, eczema, picor. Deben emplearse en cortas temporadas, atendiéndose siempre a los condicionamientos básicos que van ligados al empleo de los mismos. No deben utilizarse como tratamiento de mantenimiento.
• Antihistamínicos por vía sistémica: no deben utilizarse nunca por vía tópica. Pueden emplearse solos o combinados. Son útiles las combinaciones de un antihistamínico de nueva generación de día con un antihistamínico clásico de noche.
• Antibioticoterapia: el empleo de antibióticos por vía general y tópica es necesario en los eczemas sobreinfectados. El eczema atópico se sobreinfecta pocas veces. Si lo hace sobre todo es por estreptococo betahemolítico. En cambio, frecuentemente, el estafilococo áureo coloniza las placas de eccema.
• Inmunomoduladores: se emplean por vía oral es activa en el tratamiento del eczema atópico del adulto y en la infancia. En general, se emplea a dosis de 2,5-5mg/kg/día en periodos cortos de tiempo.
• Suplementos lipídicos: el empleo por vía oral o transepidérmico de ácidos grasos esenciales insaturados Omega-6, provenientes del aceite vegetal o de otros vegetales ricos en ácido linoleico y gammalineleico ayudan a mejorar la sequedad cutánea, alivian el prurito y reducen la inflamación eccematosa.

Fuente: Sociedad Argentina de Alergia e Inmunología

Alergia y estrés

Difícil de diagnosticar, la dermatitis nerviosa tiene su origen o se ve potenciada en una alteración del sistema nervioso, como lo es el estrés.
Los síntomas son muy similares a los provocados por cualquier otra dermatitis, por lo que desde la farmacia será recomendable prestar atención a los factores desencadenantes para orientar al paciente, previo a la derivación al especialista.
Para llegar a un diagnóstico preciso es preciso indagar al paciente, buscando situaciones generadas por estados nerviosos.
Situaciones familiares conflictivas, complicaciones laborales, vivir bajo presión permanente, recurrentes estados de ansiedad o pérdidas materiales o afectivas provocan situaciones de estrés que pueden manifestarse a través de una dermatitis.
Cualquier tratamiento que indique el especialista no será efectivo si previamente no se aborda la situación estresante previamente.

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