UN NUEVO FRACASO, UNA OPORTUNIDAD PARA HACER LAS COSAS BIEN

9 May
PAMI ha rescindido el convenio que mantenía con la industria farmacéutica, la incertidumbre en que han quedado sumergidas nuevamente las farmacias, no puede ser mitigada con la afirmación que “serán pagadas todas las prestaciones que se realicen hasta que esté vigente el nuevo convenio”, eso es algo que legalmente corresponde y que no resiste el más mínimo análisis en contra, sin embargo, aclara lo obvio despierta dudas.

Hay que comenzar hacer las cosas bien y, el primer paso es reconocer los errores cometidos. Que se haya rescindido un contrato a tan solo meses de haberse puesto en vigencia significa que algo se ha hecho mal, reconocerlo, no es una debilidad, sería demostrar que hay compromiso de cambio.
En ocasión de la discusión del convenio, hoy rescindido, dijimos que no había que levantar nuestra medida de corte hasta que se nos garantizara que estaríamos en la mesa de las negociaciones. Se levantó la medida y nos enteramos por los medios del alcance del convenio firmado. Una vez más la puja entre el PAMI y la industria farmacéutica, signada únicamente por parámetros económicos, nos dejaba como variable de ajuste a los más de 6 millones de jubilados, que le dan sentido al PAMI y a las 14.000 farmacias que somos quienes dispensamos los medicamentos a nuestros viejos.
Queremos ser firmes en nuestra postura, pero no queremos quedarnos solo en la crítica y la queja. Por eso proponemos lo que a nuestro juicio son las condiciones esenciales que deben estar al comienzo de la discusión para que las prestaciones de PAMI estén al servicio de los jubilados y su calidad de vida.
1) Las farmacias por ser las prestadoras directas de la dispensación de los medicamentos, deben ser parte de la mesa de negociaciones y firmantes del nuevo convenio.
2) Debe quedar absolutamente claro que en el precio del medicamento, fijado unilateralmente por la industria, está incluido el honorario profesional del Farmacéutico, que es quien garantiza que los medicamentos estén al alcance de los jubilados y en las condiciones de seguridad que establece la legislación vigente. Por lo tanto, esta situación debe ser tenida en cuenta a la hora de establecer las bonificaciones.
3) Hacen faltan certezas y precisiones de las condiciones que contenga el nuevo convenio, las farmacias no pueden continuar financiando diariamente a la industria farmacéutica, con el agravante que nunca se respetan los cronogramas anunciados.
Hay que bajar los gastos del PAMI, no la calidad de sus prestaciones. La variable de ajuste del sistema no pueden ser los jubilados y los farmacéuticos. El mayor esfuerzo deben hacerlo quienes estén en mejores condiciones.
Quienes nos representan tienen que tener más claro que nunca que nos apasiona nuestra profesión, por eso vamos a defenderla hasta las últimas consecuencias. Destinamos años de nuestra vida en la formación universitaria, queremos al sistema de salud porque somos parte indelegable de él. Queremos contribuir activamente en mejorarlo y sabemos cómo ayudar. Deseamos que a esta nueva crisis de PAMI, se la vea como una oportunidad para hacer un sistema sustentable justo y solidario. En ese camino nos encontraran dispuestos y comprometidos. Esperamos que esta vez sí seamos escuchados para evitar que se repitan experiencias que han terminado inevitablemente en fracasos.

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