Sistema sanitario en emergencia

17 Oct

descargaLa atención sanitaria en la provincia de Buenos Aires está en estado crítico. En los poco más de 6 meses que lleva esta gestión ya hubo varias renuncias de funcionarios, peleas internas y también amenazas graves hacia las autoridades. 5 balazos en el frente del edificio del Ministerio dejaron claro que la gestión de Zulma Ortiz está tocando intereses. La tensión económica y política llegó a un punto tal que distritos como Luján, Pilar y San Isidro decidieron no atender a pacientes de otras localidades, desatando un escándalo. La ministra denuncia  diez años de abandono del sistema de salud y cuenta qué medidas está tomando para que la crisis no siga costando vidas. 

Cuatro hospitales directamente deberían ser demolidos, 13 necesitan reparación a corto plazo y 27 a mediano plazo.  Hay que hacerles techos, calefacción, electricidad, gas, pisos. Se inundan, se caen los techos, en algunos hay paredes electrificadas”, contó la Dra. Zulma Ortiz, ministra de Salud de la provincia de Buenos Aires, en el marco de la  jornada “Redes Integradas de Servicios de Salud, respuestas efectivas más allá de la fragmentación”, que se realizó el 5 de julio en la Universidad Isalud. La funcionaria señaló que “el sistema está fragmentado y hoy opera un sistema municipal, uno provincial, un nacional, uno privado, uno de obra social y uno público y cada actor toma decisiones de naturaleza propia y a veces sin consulta porque no hay un espacio de consenso que integre el sistema de salud” y admitió que “pensar en una red, en implementar un sistema informático, en comprar tecnología debe ser dejado de lado hasta tanto uno no tenga claridad sobre cómo va a resolver esta situación, que no solamente es estructural, es también de recursos humanos y equipamiento”.

“Hoy la provincia atraviesa una crisis, con situaciones de vida o muerte en lo que hace al acceso y la cobertura de cuestiones que por derecho debieran ser universales”, señaló la Dra. Ortiz. Entre las áreas más críticas, la ministra mencionó “una agenda que quizás ya no debiera existir en la Argentina, como por ejemplo la sífilis congénita, la tuberculosis y hepatitis. Cuando uno empieza a analizar la información en la provincia, realmente es alarmante ver situaciones como por ejemplo lo que sucede en las cárceles, con focos de infección. Toda la gente que hoy va a visitar a las personas en situación carcelaria termina con bacilíferos positivos que contaminan a sus familiares, sus allegados; y eso que no tiene ningún tipo de control luego se expande por distintos territorios. En algunos países son patologías olvidadas, huérfanas de medicación porque prácticamente no debieran existir, y sin embargo en la provincia de Buenos Aires hoy están muy presentes”.

El trauma es otra de las áreas desguazadas: “Si les hablé de la situación de los hospitales, no quiero ni contarles cómo están estas 12 regiones y la gente que ahí trabaja totalmente olvidada. Nosotros lo que queremos es potenciar y fortalecer este sistema creando el SAME de la provincia, uno de los proyectos que compartimos con la ciudad de Buenos Aires. Realizaría la atención pre-hospitalaria de una persona que sufrió lesión externa por violencia o por un accidente de tránsito. Tan básico como eso. Hoy es la 1° causa de muerte de entre 15 y 35 años en varones en la provincia. Cuando uno analiza la mayoría de esos eventos, se producen en el Conurbano bonaerense porque entre otras cosas no se cuenta con ambulancias, tiene que trasladar al paciente la policía, si es que dispone de un móvil.

Estamos hablando de trabajar con 22 de los 33 municipios y dotarlos de ambulancia, ropa, comunicación, instrumental. Algunos municipios cuentan con este servicio, otros no tienen absolutamente nada”.

Otra área candente es la salud mental. “Está la Ley Nacional N° 26657 y una legislación provincial, pero más allá de lo que plantea la ley, que es la externación de los pacientes, la posibilidad de contar con planes intersectoriales, una asignación presupuestaria… en los 4 hospitales con pacientes internados, hoy suman más de 2000 pacientes que habría que externar al 2020. Estamos todo el tiempo presentándonos ante la Justicia a rendir cuentas sobre no tener disponibilidad de colchones, de sábanas, de baños, hay paredes electrificadas en los hospitales, esta es la realidad. Si uno no trabaja con los intendentes, con los secretarios de salud, y no encontramos soluciones creativas, innovadoras, trabajando por proyecto y con una visión participativa, va a ser muy difícil llegar a buen puerto. Y tenemos enormes desafíos hacia el interior de esta problemática, como la falta de recurso humano capacitado, o sea la cantidad de psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales que se necesitan. Créanme que es bastante más grave de lo que uno se imaginaba, porque no ha tenido la visibilidad, no ha estado en la agenda”.

 

Medicamentos

“La provincia de Buenos Aires tiene un instituto biológico que produce medicamentos, vacunas. Tiene 400 personas trabajando, ninguna de ellas con una maestría o un doctorado, y que hoy, a priori, podemos decir que es ineficiente, en términos de cómo está planteado el funcionamiento de este instituto”, apuntó la Dra. Ortiz.

En cuanto a la provisión de medicamentos oncológicos, informó que están en pleno proceso de reforma del complejo circuito de compra y explicó: “Hay 48 delegaciones y bancos de drogas donde alrededor de 12.000 pacientes que no tienen cobertura acuden para obtener sus tratamientos.  La prescripción del paciente presentada al banco de drogas pasa por dos auditorías, una administrativa, una médica; de ahí va a la adjudicataria, que es una agrupación de cámaras, de ahí va al laboratorio y de ahí al distribuidor que lo hace a través de OCA para finalmente llegar al paciente. Fíjense la complejidad que tiene esto. Habría que simplificar, centralizar, y hacer una reestructuración que apunte a garantizar el acceso al medicamento.

Simplificar implica una multiplicidad de negociaciones hacia el interior y exterior de la cartera que busca, entre otras cosas, hablar de trazabilidad, de farmacovigilancia, algo que cuando uno solo lo menciona pareciera que está hablando de algo de lo más sofisticado. Si uno plantea: ‘¿y la trazabilidad de ese medicamento?’ ‘¿¿¿Quéeee??? –nos contestan- OCA no nos está dando esa información en estos momentos’… En cualquier caso la idea es ir en esta dirección”.

Redes de servicios

En la provincia hay 135 municipios con 79 hospitales y 19 Unidades de Pronta Atención. Debe integrarse territorialmente con otros hospitales municipales, con otros centros, como los Centros de Atención Primaria, y con equipos móviles.

En la provincia de Buenos Aires claramente no ha habido un comportamiento homogéneo, armónico, que permita hoy hablar de la presencia de redes de servicios. Lo que tenemos son servicios que no trabajan en red y vamos a tener que trabajar durante esta gestión para poder garantizar la gobernanza, que sería, el apoyo clínico-administrativo y logístico, los recursos humanos como una prioridad, los sistemas de información y también incentivos financieros. Esto es clave. La política de cada municipio que ha sido diversa, heterogénea. Deben tener la posibilidad de contar por parte de la provincia, con cierta rectoría que incentive a quienes no han logrado desarrollo y premie a quienes lo han logrado, y que en cualquier caso, esté presente en todos los municipios, para llegar a tener redes integradas que garanticen servicios, sobre todo para temas que hoy son prioritarios y que representan cuestiones de vida o muerte.

En esta primera etapa se comprometieron ya 39 obras en 27 hospitales, que representa 1067 millones de pesos.

Además de las obras, estamos trabajando en lo que tiene que ver con el módulo de facturación. Estamos supeditando esto a una cuestión estrictamente financiera y no, lamentablemente, de gestión clínica, o de resultados todavía, porque tenemos que garantizar algo tan básico como es el financiamiento”.

Objetivos

“Al inicio de la gestión en el Ministerio establecimos un objetivo de impacto. Cinco objetivos ministeriales y trece objetivos operativos que se traducen en proyectos.

El objetivo de desarrollo sostenible plantea garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades. Hoy el objetivo, es sobre todo, “garantizar la vida”, después sana y después con bienestar. Es que lamentablemente, la provincia está cubierta de inequidades.

Los cinco objetivos ministeriales apuntan fundamentalmente a las funciones esenciales de la salud pública y de lo que un ministerio debe cumplir. Nada de innovación, simplemente una agenda de reducción de la mortalidad y morbilidad materna, neonatal e infantil y todo lo que tiene que ver con la morbilidad y la mortalidad por enfermedades crónicas, no transmisibles.

El tercero está relacionado a una situación muy crítica que atraviesa la provincia, que tiene que ver con el recurso humano. El cuarto es innovar y generar un proyecto que pueda demostrar que es posible tener un sistema integrado que garantice acceso y cobertura y por último, todo lo que tiene que ver con la actividad de formación e investigación.

Prioridades de gestión

El perfil epidemiológico establece para distintos grupos etáreos, y teniendo en cuenta sobre todo la mortalidad, que necesariamente en la provincia debemos trabajar en lo que hace a la salud materna y neonatal, en trauma, salud mental y adicciones, oncología y enfermedades cardiovasculares.

Cada uno de estos factores requiere de una estrategia diferente y si uno a eso lo analiza según el municipio o la región, también se suman una cantidad de particularidades que hace que en muchos casos, lo que se hace en una región no se pueda o no es conveniente hacerlo en otra, por ejemplo, en salud neonatal, el 80% de esto está concentrado en 4 regiones que sería aproximadamente 30 municipios. De esas 4 regiones, la situación de la región 6°, que es la región Sur del conurbano, comparado con la Norte,  que es la otra que concentra la mayor cantidad de muertes neonatales, es totalmente diferente. En un caso la mayoría de los hospitales son provinciales, lo que responde a la región 6° y en el caso de la zona Norte, la mayoría de los hospitales son municipales. Eso en sí mismo, que tiene que ver con la jurisdicción, con la gobernanza, los actores, ya plantea una estrategia muy diferente si uno quiere modificar o integrar la red o modificar las cosas para que funcione como red.

En el caso de trauma cambia totalmente la situación, porque ahí hay que actuar en los lugares más alejados de la provincia, y tiene que ver con el estado de las rutas, con la falta de acceso a los hospitales, tiene que ver con que la provincia no cuenta con avión sanitario ni con helicópteros sanitarios propios y que los lugares que en su momento fueron pensados para la derivación hoy están devastados y no cumplen con su función, con lo cual se debe garantizar ya sea el acceso a hospitales municipales u hospitales o clínicas privadas.

En cuanto a oncología hoy la situación es tan básica como que el medicamento le llegue a la persona. Para dar una idea, cuando se inició la gestión encontramos alrededor de 2.000 recursos de amparo, 500 de ellos en situación grave, a los que era necesario garantizar el acceso a la medicación.

En enfermedades cardiovasculares, en todo lo que tiene que ver con atención primaria, estamos en una situación crítica porque tampoco ahí tenemos red que contenga.

En lo que es el servicio perinatal, en la región 6° están los hospitales municipales, provinciales y el nacional que es el Hospital El Cruce en Florencio Varela.

Estamos trabajando en corredores para la atención materna y neonatal e infantil y solo voy a dar el ejemplo del corredor 1, que es la localidad de Almirante Brown, donde tenemos dos hospitales provinciales: el Oñativia y el Meléndez. Uno es de alta complejidad y el otro no. Si tengo un embarazo de alto riesgo y un bebé que va a nacer prematuramente, sobre todo con menos de 1.500 gramos, sí o sí tiene que ir al Oñativia.

En el hospital Oñativia hoy faltan 6 neonatólogos, y en el Meléndez faltan 2. Es decir que en el lugar donde tienen que nacer los neonatos más graves, con menor peso, hay mayor falta de neonatólogos, la edad promedio de los especialistas es de 58 años y estos profesionales, muchos de ellos ya con edad para jubilarse, siguen haciendo guardias.

Pero la situación es que cuando uno intenta conversar con los colegas, ver de qué manera distribuimos mejor y hacemos que los que están en el Meléndez quieran ir al Oñativia, entonces entran otros actores, los gremios, que plantean derechos adquiridos. Estamos hablando de una distancia entre los dos hospitales de entre veinte y treinta cuadras. Y esa es una de las limitaciones que tenemos.

En cualquier caso hay soluciones, por ejemplo la fusión de servicios y la posibilidad de contar con unidades móviles para el traslado. Los que enfrentamos hoy en la provincia de Buenos Aires son desafíos muy lejanos a lo que está descripto en la literatura. Pero estamos trabajando en un plan y aun en la complejidad entendemos que es posible aplicarlo en la provincia en la medida en que fijemos prioridades que estén basadas en datos, información y conocimiento, que estén acompañadas por una decisión política y también por la voluntad de toda la sociedad.

Fuente: Correo Farmaceutico www.cofa.org.ar

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