La tecnología y los medicamentos

18 Dic

 Pese a todos los esfuerzos realizados, algunos individuos sin escrúpulos, continúan con la venta ilegal de medicamentos.

Escribe Dr. Juan José Prieto, Farmacéutico Nacional

Las autoridades sanitarias de todo el mundo se encuentran muy preocupadas por la creciente oferta de medicamentos por Internet (correo electrónico, redes sociales, etc.); esta situación tiene su justa causa, ya que bajo estas circunstancias no se puede garantizar la calidad de los fármacos que se adquieren; por otra parte, ello estimula el hábito de la automedicación, evitando en muchos casos la necesaria consulta al médico, con lo que esto último significa.
En Argentina, dicha actividad se encuentra prohibida por la Resolución M.S. Nº 1644/08 http://www.anmat.gov.ar/webanmat/Legislacion/Medicamentos/Resolucion_1644-2008.pdf, que en su artículo 9º dispone la prohibición de venta de medicamentos por vía postal, electrónica, telefónica, por Internet o cualquier otra modalidad que pueda ser considerada; A su vez, debe tenerse en cuenta que la Ley Nº 16.463 http://ricardo.cofa.org.ar/wp-content/uploads/2012/07/Ley-16463-medicamentos.pdf, en su art. 19, ha prohibido “toda forma de anuncio al público de los productos cuyo expendio sólo haya sido autorizado bajo receta”, ello se complementa con la Disposición Nº 4980/2005 de la ANMAT http://www.anmat.gov.ar/webanmat/Legislacion/NormasGenerales/Disposicion_ANMAT_4980-2005.pdf, que en su artículo 17, del Anexo II ha establecido que Internet no podrá utilizarse como un mecanismo de venta directa de especialidades medicinales y medicamentos fitoterápicos de venta libre.
La ANMAT -Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica-, es quien autoriza los medicamentos que serán comercializados, además de supervisar junto con las autoridades sanitarias provinciales los canales legales de su aprovisionamiento a la población. Esto se realiza con el firme objetivo de asegurar que los fármacos posean la calidad adecuada, que sean eficaces y seguros, que se conserven como corresponda, y que se dispensen con la información necesaria para su uso correcto, todo con la finalidad de lograr mejores resultados terapéuticos, otorgando por decantación una mejor calidad de vida para los potenciales consumidores.
Por lo expresado, para comprar medicamentos de forma segura, los pacientes deben acudir a las farmacias debidamente habilitadas, previa consulta con el médico o el profesional sanitario correspondiente.
Es bien sabido que los medicamentos que se suministran a través de Internet tienen riesgos importantes para la salud, y las razones son varias:
.-Se desconoce su origen, por lo que no puede afirmarse que no sean productos falsificados, adulterados o robados;
.-Los proveedores de estos productos actúan por fuera de los canales legales de provisión, los cuales no están supervisados ni fiscalizados por la ANMAT y las autoridades sanitarias provinciales. Por lo tanto, no puede asegurarse que su conservación, manipulación, transporte y entrega se efectúen en condiciones adecuadas;
.-La venta de estos medicamentos se realiza generalmente al margen de la necesaria prescripción y posterior seguimiento médico, favoreciendo la automedicación y el uso inapropiado de los mismos, pudiendo desencadenar consecuencias negativas, tales como consumir el medicamento inadecuado, generar resistencia al principio activo, padecer eventuales interacciones medicamentosas y complicar otros padecimientos de salud o tratamientos que se estuvieran realizando, además de exponerse a los efectos adversos propios de cada droga.
Como Farmacéutico sugiero a la población que se abstenga de adquirir y/o consumir cualquier tipo de fármaco de procedencia desconocida, y que no se expenda por las vías legítimas de comercialización; ello incluye tanto aquellos que se ofrecen por los medios antes mencionados (páginas Web, mensajes de e-mail, redes sociales, etc.), como así también los que se promocionan mediante cualquier tipo de avisos.

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