Buscan que todos los tipos de sangre tengan aceptación universal

5 Jun

sangre-3-300x180Un grupo de científicos se acerca a una forma de transformar cualquier tipo de sangre donada en el O, que es universal y se puede administrar a cualquier paciente de forma segura.
Los investigadores desarrollaron una enzima que puede eliminar las sustancias de los glóbulos rojos que son responsables de las reacciones inmunitarias potencialmente letales si un paciente recibe el tipo erróneo de sangre.

La enzima todavía no es suficientemente efectiva como para permitir el procesamiento a gran escala a fin de convertir la sangre tipo A o B en tipo O, dijo el líder del trabajo, David Kwan, quien es miembro posdoctoral de Química del Centro de Investigación sobre la Sangre de la Universidad de Columbia Británica en Vancouver, Canadá.

“Aún no hemos llegado a ese punto. En realidad, es un paso en esa dirección”, declaró Kwan. “Lo importante es que hemos mostrado que es posible mejorar estas enzimas”, añadió el investigador.

Los resultados del estudio aparecen en una edición en Internet de la revista Journal of the American Chemical Society del 29 de abril y fue publicada y traducida por HealthDay .

El efecto de una tecnología que podría convertir cualquier tipo de sangre en el O (donante universal) sería “transformador” para las existencias de sangre del mundo, según afirmó Richard Benjamin, director Médico de la Cruz Roja Americana.

Los bancos de sangre tienden a depender de los donantes que son del tipo O, sobre todo si su sangre es también RH negativo, apuntó Benjamin. La sangre tipo O RH negativo se puede usar en cualquier persona, independientemente de su tipo de sangre.

Alrededor del 11 por ciento de las transfusiones en los hospitales son con sangre donada tipo O RH negativo, aunque apenas el 6 por ciento de la población tiene ese tipo de sangre en específico, indicó Benjamin.

“Siempre nos falta ese tipo, y con frecuencia les pedimos a esos donantes que donen sangre”, agregó. “En realidad los hemos molestado bastante”, completó.

Tipos de sangre

Los tipos de sangre son determinados por los antígenos, que son azúcares que se encuentran en la superficie de los glóbulos rojos. Esos antígenos pueden provocar una reacción del sistema inmunitario si el cuerpo de una persona los reconoce como extraños, y por eso una persona con sangre que contiene antígenos del tipo A no puede donar a una persona con sangre del tipo B.

Hace unos 15 años que hay disponible un proceso que utiliza enzimas para eliminar esos antígenos, señaló Benjamin, pero hasta el momento no había resultado suficientemente efectivo. A principios de 2000, ensayos clínicos hallaron que la sangre tratada con las enzimas todavía contenía suficientes antígenos como para producir una respuesta inmunitaria reducida.

Kwan y sus colaboradores realizaron una evolución dirigida de la enzima, generaron versiones mutantes y seleccionaron las que mejor realizaban la función de eliminar los antígenos de la sangre.

Tiempo

En apenas cinco generaciones, la enzima se hizo 170 veces más efectiva, pero aún no lo suficiente como para solucionar el problema, de acuerdo a lo que aclararon los investigadores. De todas formas, sí se logró mostrar que el proceso de mejorar la enzima funciona.

“Todavía no estamos listos para usarlo a un nivel clínico práctico”, dijo Kwan. “Hay que eliminar los antígenos casi del todo. Se puede eliminar la mayor parte de éstos de las células sanguíneas, pero si se tiene un tipo de sangre que no se corresponde, sigue habiendo una reacción inmunitaria”, ?completó.

Desarrollar la enzima lo suficiente como para crear sangre del tipo O a partir de la de tipo A o B tardará años, aseveró Kwan.

Y una vez se haya optimizado el sistema para transformar la sangre, tendrán que realizar ensayos clínicos en Estados Unidos y obtener una licencia de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de Estados Unidos, señaló Benjamin.

“Si todavía no han llegado al nivel clínico, eso está a cinco o 10 años en el futuro”, aseguró el experto.

Una vez se perfeccione, también se podría recurrir al mismo proceso para ayudar al cuerpo a aceptar otras donaciones, como lostrasplantes de órganos, planteó Kwan. “Los mismos antígenos que intentamos eliminar de los glóbulos rojos se encuentran en otros tejidos y órganos que se pueden trasplantar”, dijo.

Pero hay una gran diferencia: los órganos son tejidos vivos, y quizá puedan regenerar cualquier antígeno que pueda ser eliminado mediante el proceso enzimático, advirtió Kwan.

Fuente: La voz del interior

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